Un metro de alcance con dos brazos
El brazo articulado es la pieza en la que menos se repara y la que más se usa. En las lámparas lupa Lumeno está construido igual en todas las series: dos segmentos de 420 milímetros cada uno, unidos por articulaciones con muelles.
Desde la articulación inferior hasta el centro de la lente resulta un alcance de unos 1.050 milímetros. Ese es el radio dentro del cual puede colocar la lente libremente — un buen metro, medido desde la pinza o el trípode. Para planificar un puesto de trabajo, esa cifra importa más que cualquier dato de altura.
Por qué la lámpara se queda quieta
Un cabezal con lente de vidrio pesa, según la serie, entre dos y tres kilogramos, muy lejos en la palanca. Que aun así se mantenga en cualquier posición lo consiguen unos muelles de tracción en las articulaciones: tiran hacia arriba exactamente con la misma fuerza con que la gravedad tira hacia abajo. Logrado ese equilibrio, el brazo flota prácticamente sin peso — se guía con dos dedos.
El punto decisivo: ese equilibrio se ajusta en fábrica exactamente a la lente montada. Los muelles están adaptados a su peso y no se pueden ni retensar ni sustituir.
El brazo cede — ¿a qué se debe?
Es con diferencia el comentario más frecuente sobre la mecánica, y hay tres causas plausibles.
Se ha montado otra lente
La explicación más habitual cuando el descenso empezó tras una modificación. Una lente más fuerte pesa más, la fuerza del muelle sigue igual — el resultado es un brazo que cede despacio. De 3 a 5 dioptrías el efecto es leve, con saltos mayores es claro. Más al respecto en el artículo sobre el cambio de lente.
Accesorios en el cabezal
Lentes adicionales acopladas, fundas antipolvo o soportes sujetos actúan en el extremo de la palanca y alteran el equilibrio de forma perceptible, aunque apenas pesen. Quítelo todo a modo de prueba.
Fuerza del muelle debilitada por la edad
Tras muchos años y muchos miles de movimientos, un muelle de tracción cede. Es desgaste normal, no un defecto de material — y por desgracia el caso en el que en casa no se puede hacer nada.
Qué puede hacer usted — y qué no
Con franqueza: poco. En algunos modelos los tornillos de las articulaciones se pueden apretar ligeramente, lo que aumenta el rozamiento y puede compensar un descenso lento. No se exceda — un brazo duro molesta más en el día a día que uno que cede un poco.
No recomendable: doblar, acortar o sustituir muelles. Los muelles están bajo una pretensión considerable; un brazo cuyo muelle se suelta al desmontarlo salta hacia arriba con fuerza. Si la mecánica ya no aguanta, escríbanos mejor.
Para disfrutarla más tiempo
- Guíela por el cabezal, no por el brazo. Tirar del segmento carga las articulaciones lateralmente — no están hechas para eso.
- No la extienda hasta el tope. En la posición extrema, muelles y articulaciones trabajan al máximo. Si la lámpara queda siempre totalmente extendida, el sitio está mal elegido — acerque la pinza.
- No cuelgue nada de ella. El brazo no es un gancho para cables, gafas o herramientas.
- Pliéguela para transportarla. Un brazo que oscila libre en un trípode rodante en movimiento es la causa más frecuente de articulaciones desgastadas.
Una palabra sobre la estabilidad
El alcance de un buen metro tiene su reverso: totalmente extendido, sobre la fijación actúa un momento de vuelco considerable. En una pinza o un trípode de mesa no supone problema, porque el tablero lo absorbe. En un trípode rodante con lente grande y pesada puede volverse crítico. Qué combinación es segura lo hemos reunido en el artículo sobre la fijación.
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